ELECCIONES EN LOS EEUU: ¿SON DEMOCRÁTICAS?

Luego de la victoria virtual de Joe Biden como nuevo Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ha sido tema de debate el modelo de elección presidencial de dicha nación. Esto, debido al complejo sistema electoral de una democracia no directa y el gran tiempo de espera que se requiere para conocer los resultados finales.

HISTORIA

El modelo de elección para determinar quien ocupara la Casa Blanca; consta de dos fases: I) Por medio del voto popular; la población de un Estado elige su preferencia por uno de los candidatos. II) Al conocer los resultados del voto popular en cada uno de los 50 Estados, será el Colegio Electoral conformado en cada uno de ellos; el responsable de sumarse a un candidato. Los miembros del Colegio Electoral pueden sumarse en bloque o de forma individual –han sido muy pocos los casos en los que ha habido desertores de la decisión del Estado–.

Este sistema electoral se puso en práctica con el fin de darle importancia a Estados pequeños tales como: AlaskaMontanaDelawareDakota del NorteDakota del SurVermont y Wyoming; pues son Estados que tan solo cuentan con tres miembros electorales y que en un momento determinado podrían ser decisivos para definir al nuevo Presidente.

La cifra para alcanzar es 270 electores de 538 posibles. El número de electores que hacen parte de cada uno de los Estados se determina según su cantidad de habitantes. Es así como California es el Estado con mayor número de electores, el cual, actualmente, cuenta con 55 de ellos.

Dos puntos para resaltar de este modelo son: I) Un candidato puede ganar aún así no haya obtenido la mayoría en el voto popular, pero logró alcanzar los 270 votos electorales. Tal es el caso de las pasadas elecciones de 2016, donde Donald Trump obtuvo la Presidencia con apenas 62’984.828 votos populares y 304 miembros de los colegios electorales; mientras que por su lado, Hillary Clinton obtuvo 65’853.514 votos populares y apenas 227 votos electorales.

FALENCIAS

Si bien el modelo de elecciones presidenciales de Los Estados Unidos; le da una importancia marcada a los pequeños Estados, ha sido tachado de antidemocrático y de convertirse en un espectáculo. Esto último, en virtud del tiempo que demora la entrega de los resultados finales.

Aunque el sistema otorga una fuerte importancia a todo Estado por “igual”, hay grandes falencias por corregir en su método, las cuales analizaremos a continuación:

1) La elección de 1876 es considerada como una de las más disputadas y polémicas. Esto se debe a que los verdaderos resultados se conocieron después de cuatro meses del día de la votación. Para ese entonces, el Republicano Rutherford Hayes, Gobernador del Estado de Ohio, se coronó como nuevo Presidente.

La demora para estos comicios fue causada porque en Estados como Florida, Luciana y Carolina del Sur; el partido Republicano y el Demócrata habían declarado ganador a su propio candidato, es decir, había dos ganadores en un mismo Estado. Esta confusión se generó gracias a la utilización engañosa de imágenes en la papeleta de votación –para ese entonces, dado el alto nivel de analfabetismo del país, el Partido Demócrata era representado por un gallo y el partido Republicano por Abraham Lincoln–. La impresión de imágenes engañosas en las papeletas ocasionó una confusión para los votantes, quienes únicamente se guiaban por ellas para votar. Tal falencia se dio a consecuencia de una falta de control.

2) Los Estados Unidos al no contar con una autoridad electoral centralizada, hacen imposible una uniformidad en las leyes electorales en todo el país. Tal es el caso que en Estados como California, los votos por correo se cuenten con anterioridad al día de la votación; y por su lado, Nevada es un Estado cuyas leyes electorales no permiten contar los votos hasta después del día de votación. Esto trae consigo un retraso en obtener el resultado final. Dichas normativas internas variantes; han sido un limitante en la mayoría de las elecciones vividas.

La carencia de esta autoridad centralizada también es causante de no existir una cifra certificada de los resultados; sino que por el contrario, los medios de comunicación son los encargados de hacer una proyección de los resultados parciales. Proyecciones que en muchos casos, varían dependiendo del medio de comunicación.

La proyección electoral que realizan los medios de comunicación se mantiene vigente hasta después de cinco semanas a partir del 3 de noviembre –día de la votación–. Esta es la fecha limite para que los Estados determinen quien es el ganador de la contienda electoral y es conocida como el puerto seguro, donde ya se sabe con certeza quien es el legítimo Presidente.

3) Muchas campañas presidenciales se han confiado del modelo y han denominado a Estados como tradicionalmente Demócratas o Republicanos –Estados que han votado por el mismo partido de manera consecutiva por un número de años significativo–. Por otro lado, están los denominados Estados indecisos o también conocidos como Estados péndulo, donde la energía y recursos de campaña están empeñados mayormente en estos lugares, dejando así, a un lado, el principio de este método electoral que es darle importancia a todos los Estados por igual. Vale la pena resaltar que en algunas ocasiones, los llamados Estados “Republicanos” o “Demócratas” han roto su tradición.

4) La elección vivida el pasado martes en los Estados Unidos –El Demócrata Joe Biden vs el Republicano Donald Trump–, donde el mundo estaba al pendiente de los resultados, ha sido catalogada como una de las más reñidas. Esto se debe a que la diferencia de votaciones entre ambos candidatos en algunos Estados; apenas superaba los mil votos. Un resultado tan apretado es digno de un recuento. Pero, según las normas electorales que rigen a cada Estado, para que el recuento sea automático, la diferencia entre uno y otro candidato tiene que ser inferior al 0.5% –en el caso de Pensilvania, por citar un ejemplo–. Este porcentaje varía de acuerdo al Estado; de lo contrario, será un tribunal quien ordene el reconteo de votos en un Estado. Lo anterior es causante de que el resultado final de las elecciones tarde mucho más en llegar.

CONCLUSIÓN

Si bien el modelo descrito para las elecciones de Los Estados Unidos tiene un fin destacable y es convertir a esos pequeños Estados en votos electorales definitivos, es muy importante corregir algunas de las falencias anteriormente descritas, para que de esta manera, unas próximas elecciones en esa nación sean muchos más agiles, con normativas unificadas y con mayor confiabilidad en la publicación de los votos.

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Juan David Solarte

Estudiante de derecho en la Universidad Libre (Seccional Cali, Colombia), y miembro del Semillero de Investigación de Conflicto, Derechos Humanos y Cultura de Paz. Estudioso de la historia.

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