LA NATURALEZA DEL ESTADO

El Estado es la gran ficción en donde todo mundo trata de vivir a expensas del resto.

– Frédéric Bastiat.

INTRODUCCIÓN

Hemos escuchado la palabra Estado infinidad de veces para hacer referencia al conjunto de individuos que ejercen el poder sobre otros dentro de un territorio determinado. Aunque también se suele incluir a la población dentro de este concepto. Esto con el fin de que los miembros tengan identidad y sentido de pertenencia por quienes están siendo gobernados, pero, ¿Cuál es la naturaleza del Estado y cómo está realmente conformado?

El ser humano en sociedad tiende a buscar la mejor manera de organizarse. Se inició haciéndolo en tribus o comunas, para después llegar a hacerse sedentario el tiempo suficiente y establecerse de tal manera que pudiera lograr conformar lo que hoy por hoy se conoce como Estado.

En un principio, los líderes religiosos eran los que mayor control sobre la sociedad podían poseer. Después, estos comenzaron a asignar dirigentes bajo la aprobación de su deidad: aquí es cuando la población se convierte en súbdito del individuo o conjunto de individuos que gobernaban sobre ellos sin haber sido escogidos.

Mientras tanto, otras comunidades como Atenas comenzaron a ejercer la democracia, la cual, consistía en que los miembros varones votaran por quien sería su Mandatario y, mediante una Asamblea, se tomaban las decisiones políticas.

Actualmente, ese concepto ha evolucionado. La democracia que la ciencia política define es un método de formación de decisiones colectivas en donde la soberanía reside en los votantes quienes eligen a su Gobernante. No obstante, entendemos que la democracia es dejar que otros decidan por ti el quién ejercerá ese acto de coerción, sin importar que no se tenga la igualdad de condiciones para analizar esa decisión de la misma manera.

Para entender mejor la naturaleza del Estado, es necesario saber lo que…

LO QUE EL ESTADO ES

Murray Rothbard en su libro La Anatomía del Estado, habla de cómo el hombre tiene la capacidad de transformar la naturaleza para satisfacer sus necesidades a través de la producción. De ahí sigue la división del trabajo, donde cada individuo se especializa en algo para ser funcional dentro de una comunidad. Sin embargo, existe un grupo específico de personas que no aportan a la producción, por el contrario, ellos roban del dinero generado al igual que un parásito: este es el Estado.

Franz Oppenheimer define al Estado como: “La organización de los medios políticos es la sistematización del proceso predatorio sobre un territorio determinado. Provee de un canal legal, ordenado y sistemático para la depredación de la propiedad privada”. 

Los impuestos históricamente han existido como una aportación individual a los Gobernantes en aras de que estos sean los encargados de administrar las necesidades dentro de un territorio determinado; no obstante, jamás han sido voluntarios. El Estado cobra y amenaza para recaudar dinero al igual que un mafioso, y aun así, ¡este tiende a ser peor!, pues te dice que lo hace con la intención de organizar la sociedad y satisfacer servicios de primera necesidad logrando crear monopolios que, económicamente con el tiempo, se tornan altamente deficientes.

Los ejemplos más visibles en América Latina son el de la salud y el de la seguridad: no puedes satisfacer toda una demanda para otorgar servicios médicos gratuitos subsidiados únicamente vía impuestos, claramente mal administrados; por ello es que los habitantes siempre buscan hospitales privados, pues saben que tendrán mejor calidad. Sin embargo, gracias a la existencia de “salud pública”, la privada se convierte en un oligopolio, yendo en contraste con un sistema de libre mercado donde se tendría variedad para elegir entre precio y calidad.

En cuanto a la seguridad, el Estado tiene el monopolio de la violencia: el único autorizado para ejercerla y otorgar protección a sus habitantes. Lamentablemente, como todo monopolio, este no puede satisfacer a toda su demanda, y es por ello que el servicio concedido es tan inefectivo, al punto, que llega a ser corrupto. Los mismos que te deberían de proteger, son los que más te amenazan y acosan.

Por supuesto que teniendo este tipo de calidad de servicio, todo impuesto que el Estado tenga interés en recaudar se vuelve NO VOLUNTARIO, y al no serlo, significa que se tiene que forzar a las personas para que otorguen su dinero, así como perseguirlas y amenazarlas; de lo contrario, validan el privarte de la libertad el tiempo que ellos decidan que sea suficiente, o también el arrebatarte de otras posesiones que sustituyan el valor monetario que necesitan.

Es por esto que el Estado se caracteriza por ser el máximo depredador de la propiedad privada, porque sin el dinero producido por otros, ya no podría existir.

LO QUE EL ESTADO ENSEÑA QUE ES

Se enseña en escuelas, colegios y universidades que el concepto de Estado define a la forma organizacional del poder soberano administrativo sobre una población ubicada en una determinada zona geográfica.

Distintas ramas del pensamiento legal y político enseñan que el poder se divide en tres (3):

  1. Ejecutivo: Encargado de administrar al país, vigilante de hacer cumplir las leyes y director de perseguir a quien no las cumpla.
  2. Legislativo: El que tiene la labor de hacer, redactar y reformar las leyes del territorio.
  3. Judicial: Aquel que imparte justicia y soluciona los problemas sociales que se producen. También sanciona a quienes no cumplen con la ley, de manera que tiene la potestad de forzar a cumplirlas. 

Las personas, usualmente asimilan que los términos Estado y Gobierno son el mismo concepto, aunque estos tienen un significado diferente. El Gobierno es la forma de dirección de una comunidad. Mientras, los Estados a lo largo de su historia han tenido distintas maneras de ser gobernados: la monárquica, la parlamentaria y la federal son las más comunes hoy día; asimismo, económicamente, sus sistemas de gobierno tienden a variar, aunque la mayoría de los Estados actuales tienen Gobiernos social-democráticos.

¿QUÉ CONFORMA REALMENTE AL ESTADO?

Cómo ya se ha previamente mencionado, en las instituciones educativas y en la ciencia política tradicional, se habla de la división de poderes que conforman al Estado. Sin embargo, el poder electo no es el único que lo gobierna. El Estado realmente se divide en cuatro (4) grupos, los cuales son:

1. Aparato administrativo

Se caracteriza por ser toda la casta política que administra y hace las leyes. En una República son el Presidente y el Congreso. En un Estado monárquico serían el Rey, el Primer Ministro y el Parlamento.

2. Masa Política

En este grupo no solo se incluyen a los políticos actuales ya ejerciendo, pues también entran los que participan en partidos políticos, los que buscan candidaturas, y expresidentes o expolíticos que en algún momento ocuparon un cargo público. Este además incluye a los altos cargos administrativos, como los Secretarios de Gobierno y los Líderes de los Ejércitos o con cargos de Policía.

3. Grupo de actos burócratas

A este grupo lo conforman los Jueces y el aparato económico del Estado, como lo es la Banca Central.

4. Hegemonía

El último grupo transita oculto entre la sociedad, pues no estamos acostumbrados a verlo como integrante del Estado; pese a ello, tiene gran influencia. Lo conforman los religiosos, los expertos académicos, los medios de comunicación y los líderes empresariales.

Después de entender cómo realmente está conformado cualquier Estado, sigue la parte más interesante: su debilidad.

¿CÓMO DEBILITAR AL ESTADO?

Ya sabiendo la naturaleza del Estado, su concepto y la conformación real del mismo, podemos concluir que esta institución le hace más daño que beneficio al individuo. Es por ello que se analizará la manera más efectiva para debilitar al Estado.

Autores economistas austriacos como Murray RothbardSamuel Edward Konkin III y Hans-Hermann Hoppe, han escrito diversos libros proponiendo soluciones para debilitar al Estado y alcanzar la libertad. Entre las mejores propuestas, pueden destacar al agorismo y la contra-economía.

El Estado vive y se mantiene gracias a la constante expropiación de la propiedad privada: los impuestos. Cada uno tiene un porcentaje distinto al momento de cobrarlos y también cuentan con diversos tipos; el más popular es el ISR (Impuesto sobre la Renta). Se piensa que este impuesto afecta únicamente al empleado, no obstante, el salario es una promesa de pago del empleador hacia el trabajador. Al firmar el contrato, se acepta trabajar por un periodo de tiempo, estableciendo una fecha en específico para otorgar el pago, el cual no incluye cierto porcentaje destinado al Estado. El empleado nunca recibió ese dinero y la empresa siempre tiene que otorgarlo. Tanto el trabajador como la empresa están siendo afectados y robados por el Estado.

Hablemos ahora de la contra-economía.

Esta, se basa en intercambiar el riesgo por el beneficio o, en términos de Samuel Edward Konkin III, en su obra Manual agorista (STIRNER Ed., 2008): “Toda acción humana (no coercitiva) que desafíe al Estado constituye la contra-economía”. La fórmula para la contra-economía es la siguiente:

Recompensa contra-económica = beneficio – pérdida = (Precio promedio) – (Coste menos gastos) – [(Sanción o Multa)∙(Probabilidad de arresto)∙(Probabilidad de condena)]

En otras palabras, si el beneficio es mayor a la multa más el riesgo, desobedece la ley (excluyendo el asesinato y el robo). Usualmente para lo que Konkin III recomienda que la contra-economía sea aplicada es en la evasión de impuestos. Aquí es donde viene la siguiente estrategia: agorismo.

El objetivo del agorismo es, principalmente, alcanzar un libre mercado en una sociedad libre, por ello se basa en un espacio de mercado abierto. Konkin en su libro describe cinco (5) axiomas del agorismo:

  1. El acercamiento más próximo a una sociedad libre es un ágora incorrupto.
  2. El ágora autocorrige las pequeñas perturbaciones de corrupción.
  3. El sistema moral de cualquier ágora es compatible con el libertarismo puro.
  4. El ágora en parte es el ágora en su totalidad: es una aproximación práctica. La corrupción de un ágora aumenta los riesgos y los costes de protección.
  5. El campo teórico del agorismo es un sistema abierto.

No todo mercado negro es moral ni libre mercado. Existen grupos de delincuencia que generan monopolios u oligopolios en ciertos sectores para eliminar competencia a base de violencia y amenazas, sin embargo, mercados de vendimia libre, como market-place de Facebook, en donde no hay intervención de impuestos, pueden ser ejemplos de agorismo aplicado.

La naturaleza del Estado es agredir la propiedad privada, por tanto, la mejor estrategia de defensa ante tal atrocidad, consiste en evitar permitir que el Estado saque provecho de tu producción, así como expandir todo conocimiento económico austriaco y anarquista a los individuos, para, de esta manera, acceder a despertar de la hipnotización que hace el Estado a su población: los haces desear ser libres.

EN CONCLUSIÓN

La naturaleza del Estado es agredir a la propiedad privada y mantener subyugados a los individuos mediante sus monopolios. No tiene una división de tres (3) poderes, sino que son, en realidad, cuatro (4) grupos quienes manejan el poder. El Estado nos hace creer que su población y el territorio siguen siendo parte de su conformación únicamente para darnos identidad por el lugar de nacimiento y la sociedad que nos rodea.

La mejor manera de debilitar al Estado es mediante el agorismo y la contra-economía. Tenemos que analizar el riesgo sobre el beneficio para poder desobedecer la ley, pues no toda la legislación establecida busca el beneficio de los individuos, muchas de las leyes ya creadas son para beneficiar a los políticos o a los demás grupos que conforman el Estado. Ser libre es el principal objetivo de un agorista y de cualquier persona que entienda la naturaleza del Estado.

Montserrat Portilla
Montserrat Portilla

Mexicana. Politóloga Internacionalista. Fundadora del grupo juvenil «Chavos Libertarios». Promotora de la Escuela Austriaca de Economía y del Gobierno de orden privado. Cristiana libertaria.

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