¿Y DÓNDE ESTABA LA COMUNIDAD CIENTÍFICA DURANTE EL PARO?

Esta fue la primera pregunta que se me cruzó –con total extrañeza– cuando, el pasado 7 de junio, dicha comunidad sacó una declaración pública –apoyada por más de 140 organizaciones–, señalando como “muy contraproducente” el Decreto No. 777 de reactivación económica, por el claro colapso del sistema de salud en todo el país.

Ante tal anuncio que refleja, indudablemente, la dura realidad en la mayoría de los hospitales del país, me permito cuestionarles directamente a esas 140 organizaciones firmantes: ¿DÓNDE ESTABAN USTEDES CUANDO LAS CALLES DE COLOMBIA ESTABAN ABARROTADAS HACE 40 DÍAS?

UNA CONEXIÓN INDISCUTIBLE

Antes de continuar con mi justo reclamo, voy a zanjar de entrada a esos politiqueros –y personas en general– que andan diciendo que no existe relación entre el paro y este hiper-pico (un pico dentro de otro pico) que está asolando al país.

En la misma declaración pública, la cual anexa evidencia fáctica, dejan claro en el punto 4:

Los casos diarios nuevos de COVID-19 diagnosticados EN SÓLO 40 DÍAS, pasaron de 14.806 a 28.971 (abril 25 / junio 5 de 2021).

Fechas que concuerdan –perfecta y no mágicamente– con el inicio de las movilizaciones. Pero si les parece insuficiente, tenemos el punto 2:

La tasa de pacientes confirmados por SARS-CoV2 EN LOS ÚLTIMOS 14 DÍAS es de 617.05 por cada cien mil habitantes.

Si calculamos que fecha era 14 días antes de la publicación de este documento, nos da el 24 de mayo, un par de días antes de convocar marchas multitudinarias como las del 26 y el 28 de mayo (Fuente de las manifestaciones AQUÍ).

Así que, cualquiera que pretenda rebatir esta afirmación ¡Le exijo evidencia científica que demuestre lo contrario! Ya que, previo al 25 de abril, el crecimiento de los casos estaba dentro de los parámetros predecibles, razón por la que ese período no se menciona en ninguna parte del documento. Como ñapa le digo: no existen cifras iguales a estas durante la duración de toda la pandemia.

Quedando claro esto…

VOLVAMOS AL TEMA

El distanciamiento social ha sido, y es, un mantra repetido por el Estado y la comunidad científica, al punto de no distinguir quien lo repite más. Todos estos sanos llamados tienen un sustento empírico muy obvio: si estamos a una distancia prudente, la probabilidad de contagio baja sustancialmente; y es aquí donde me surge otra gran pregunta ¿Dónde quedó la repetición de ese mantra por parte de las organizaciones firmantes mientras las marchas se tomaban el país?

Porque en vez de ver en medios –como debió ser– a estos mismos académicos y médicos haciendo un llamado a la conciencia y a la abstención de realizar las letales aglomeraciones, sólo se publicaron cosas como (Fuente AQUÍ):

Médicos aseguran que atenderán con gusto a los manifestantes contagiados durante el Paro nacional.

Figura No. 1: Médicos de Tuluá a favor del actual Paro Nacional.

A esos médicos de Tuluá –que seguramente también apoyan el comunicado– les pregunto, ¿Qué paso? ¿Tan rápido se les acabó el gusto? Y me disculparán el fuerte tono agresivo, pero me molesta sobremanera que, mientras muchos sufrimos penurias para cumplir a rajatabla todas las medidas –por más absurdas que sean– con el fin de evitar el colapso del endeble sistema de salud colombiano, vengan ellos mismos a tirar todo por la borda.

Les quedo grande, en definitiva, superponer los hecho científicos, la profesionalidad y su responsabilidad ante su inclinación política, por lo cual, lo lamento; pero sólo queda desatender su “declaración pública”, puesto que posee un claro sesgo ideológico al no reseñar con firmeza un llamado a la abstención a la realización de TODO evento masivo, sin excepciones.

QUE TU EMPATÍA NO NUBLE LA REALIDAD

Rechazar los hechos –científicos o no– nunca ha terminado bien; y el insistir en ello, esta vez, acarrea consecuencias letales. Ello nos obligó, como sociedad, a ser extremadamente cuidadosos con cada paso dado y apoyarnos, sobre todo, en los que tienen conocimientos esenciales para esta crisis, que son ustedes; pero hoy nos fallaron.

Nos fallaron cuando callaron, cómplices, ante cada convocatoria masiva a las calles. Nos fallaron cuando permitieron –sin sustento científico– que personal del sector salud incentivara actos que ponían en jaque al sistema de salud y, ahora nos fallan, por querer frenar la necesaria reactivación económica, ya que, si no es el virus, el hambre nos matará.

Pero ni para denunciar los bloqueos

Porque otro punto en común que tienen todos los entrevistados que representan estas organizaciones, es que la falta de insumos ha agravado la situación. Pero ¡Oh sorpresa! No se menciona en ninguna parte del documento el origen de esa falta de insumos, que son los bloqueos. Que falta de contundencia y seriedad a la hora señalar los hechos objetivamente

EN DEFINITIVA

No hay mucho que hacer en este punto, sino rezar porque la mortandad desatada sea menor a las estimaciones. Seguir un autocuidado estricto y mirar las opciones –individualmente– para reactivar la economía. 

Para finalizar, me permito resumir el comunicado, pero sin pelos en la lengua:

  1. Tanto los contagios y las muertes están disparadas anormalmente en los últimos 40 días.
  2. Esto se debe a las manifestaciones –que no cumplen las recomendaciones más elementales de bioseguridad– y a los bloqueos arbitrarios que retrasan tanto la movilidad de los insumos y el traslado del personal.
  3. Es claro que se necesitan puntos en común para que la reactivación no mande el mensaje equivocado a la población y empeore esta delicada situación.
  4. El gobierno nacional debe meter el acelerador a la vacunación.

Y me permito agrega dos cosas más:

  1. Dejen que los privados puedan comprar y distribuir las vacunas, sáquense ese endiosamiento que tienen con el Estado.
  2. Y nunca hubo tal dicotomía entre la vida o la economía. Sólo fueron engañados por los populistas de turno y, ahora, estamos pagando el precio.
CarlosNM
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