CAMBIO CLIMÁTICO: ¿ADOPTAR O ADAPTARSE?

Con nuevos descubrimientos y nuevas formas de utilizar materiales, la innovación ha generado grandes progresos para la humanidad. Al respecto, un experto en marketing: Seth Godin, nos da algunas pistas.

Godin en su libro Esto es marketing, así como en otros tantos suyos, ha venido difundiendo dos conceptos fundamentales que pueden aplicarse a temas ambientales: adopción y adaptación. La adopción prueba cosas nuevas: nuevos enfoques que tratan los problemas y desafíos de la humanidad; es la pareja perfecta de la innovación, pues permite abordar los desafíos entendiéndolos como parte de su solución. En el caso de la adaptación, va más “con la corriente”. A esto se refiere Godin con aceptar: cuando otros han adoptado previamente, es decir, por presión de grupo y necesidad de encajar.

¿EXISTEN CASOS EN LOS QUE HAYA PROBADO SER ÚTIL?

Los Países Bajos, por ejemplo, prefirieron la estrategia de adoptar. Después de años de inundaciones como la de Santa Isabel del año 1421, comenzaron a tomar una serie de medidas para ganarle terreno al mar. Se elevaron presas, pólderes y todo tipo de barreras para evitarlas.

Sin embargo, después de este enfoque adaptativo, decidieron entender mejor el funcionamiento del tema, ampliar riberas de ríos potencialmente inundables como el Rin y ampliar áreas inundables, de manera que el enfoque ahora era aceptar que el problema no se iba a resolver luchando sino entendiendo las dinámicas del clima. Pero esto no habría sido posible sin haber entendido primero la relación hombre-ecosistema y, de ese modo, mejorarla. Actualmente, los ríos tienen mayor espacio y la construcción está orientada hacia zonas menos vulnerables a inundaciones.

¿EL ALARMISMO ES ÚTIL?

En realidad sólo genera pánico y conduce hacia una toma acelerada de decisiones que no necesariamente son las mejores, empezando porque la presión hacia políticos para que cambien algo, en caso de éxito, se traduce en incrementos impositivos. Diferentes alarmistas en momentos específicos de la historia, han anunciado “El fin de la vida en la Tierra” o “un punto de no retorno”.

Sin embargo, y por fortuna, estas predicciones apocalípticas han errado. Una fue sobre el aumento del nivel del mar que desaparecería lugares como Islas Maldivas; aunque en su tiempo, la cadena hotelera española RIU, anunció allí una inversión de 120 millones de euros. Ahí surgen las preguntas: ¿Será que la secta calentoplanetaria tiene razón? ¿Será que conglomerados empresariales tan poderosos como RIU o personas como Barack Obama, o el papá de los ambientalistas actuales: Al Gore, capaces de pagar los mejores asesores y con suficiente poder económico para endeudarse por vivienda, adquirirían proyectos inmobiliarios costeros que vendrían con problemas en un futuro próximo a 10 o 12 años?

¿ESTÁN OCURRIENDO CAMBIOS? ¿PODREMOS ADOPTARLOS?

Opuesto a las evidencias presentadas por los catastrofistas, el hombre ha sabido con ingenio e innovación adaptarse prontamente a las distintas condiciones climáticas, o adoptar las condiciones propias de los ecosistemas en los que ha vivido; todo con el propósito de generar mejores condiciones de vida para sí mismo y sus congéneres. Contrario a lo que el lobby ecologista global vende, la solución puede ser mucho más costosa de lo que hay ahora. Aún contamos con alta dependencia del petróleo, y aunque es finito, sabemos que las fuentes renovables –como la solar o la eólica– requieren mucha investigación para reducir sus costos ambientales, y sobre todo de producción y desecho, así como aumentar su eficiencia.

Si tal emergencia climática existiera, lo más sensato sería priorizar. Nada más lejos de esto que el discurso de Thunberg ante la ONU (2019), un calco burdo del discurso ofrecido en 1992 ante la misma ONU por otra entonces niña: Severn Cullis-Suzuki, cuya organización y la de su padre, el ambientalista David Suzuki, son dos de las más fuertes que, viven en parte de hacer negocios con dicho organismo. Con todo y eso, aún podemos adaptarnos y generar cambios potentes sin que los Estados lo tomen como excusa para un nuevo impuesto. Para ello, el escepticismo cuenta un papel importante.

Adoptar un pensamiento crítico e informado ante cualquier cultista del día final planetario es un deber, no una opción, si queremos evitar perder lo más valioso de la humanidad: nuestros derechos fundamentales.

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Andres Felipe Paez

Profesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticos y especialista en Alta Gerencia. Gerente general y consultor de Ynaia de Colombia SAS BIC, empresa de consultoría en innovación para personas naturales y MiPyMEs. Cocreador y cohost del pódcast Ricos, Pero Asintomáticos.

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