ESPECIALES EL BASTIÓN: El Partido Liberal Colombiano, la debacle de un gigante

Nota:

Esta es la séptima entrega de un especial dedicado a develar las intenciones de la izquierda colombiana y de sus más representativos partidos-movimientos políticos. Para poder comprenderla mejor, es recomendable leer las seis anteriores:

Hablar del Partido Liberal, del glorioso Partido Liberal, es hablar de la historia de Colombia y de la “vitrina” que mostró a grandes líderes de esta tierrita. Yo que milité en esa colectividad y que juiciosamente estudié su misión, visión y estatutos –de aquel entonces– puedo decir que en el papel, ese partido era maravilloso justo en esos días de mi juventud desenfrenada, caótica y rebelde.

Con el pasar de los años cambié y dejé de ver al partido como la mejor opción. Penosamente no fui el único que cambio, pues ese partido que venía de una época gloriosa y llena de aportes a este país, también cambio y dejó de ser lo que era. Hoy, en pleno 2020, el Partido Liberal no es liberal, poco aporta a la historia de esta tierrita que pide a gritos nuevos liderazgos y en sus filas, en esas que en otras épocas convocaban a grandes políticos, hoy convergen zánganos que se venden al mejor postor. Todo esto con el acaparamiento descarado de un personaje nefasto (César Gaviria), que se resiste a dar oxígeno a ese partido y a dar espacio a nuevas formas de entender lo que es y lo que se supone debería representar el Partido Liberal Colombiano.

CONTEXTO

Hacer reminiscencias de las épocas de Jorge Eliecer Gaitán es un deleite; hablar de Luis Carlos Galán ya es bajar el pedestal un poco –sin caer en menospreciar lo aportado por él–, pero hablar de Juan Fernando Cristo es, sin ánimos de ofender a nadie, una afrenta a los dos primeros, así, sin más. Para mí no deja de resultar doloroso ver como el Partido Liberal, ese que gestó grandes luchas y propuso tantos debates importantísimos para el país, hoy se resume en César Gaviria, su hijo y los otros. Personalizar la columna no sirve de nada, o si, sirve sólo para abrir heridas que ya estaban cerradas y que describen una parte del problema que hizo que el gigante cayera.

No pienso describir los aportes del Partido Liberal ni tampoco los avances que gestó, eso sería absurdo. Lo que si pienso hacer, y con todas las ganas del mundo, es demostrar que ese partido no es ni de lejos lo que fue, y que por el contrario, hoy es otra copia burda de partidos insípidos, burocratizado hasta los tuétanos y oxidado, como su presidente.

EL PARTIDO LIBERAL Y SU SOCIALISMO LIGTH

La afiliación

Reflexionemos sobre este breve fragmento que me permito citar:

“(…) es la organización mundial de partidos socialdemócratas, socialistas y laboristas. Actualmente agrupa a 135 partidos políticos y organizaciones de todos los continentes (…)”

¿Les suena de algo ese fragmento? ¿Tienen idea de que organización se describe ahí?

Para hablar del Partido Liberal Colombiano en la actualidad, toca hacer referencia per se a la Internacional Socialista, que más allá de lo citado anteriormente, podríamos definirla como una organización globalista que pretende regar lo que no funciona, lo que ha destruido países y lo que día a día sumerge más y más en la pobreza a cientos de miles de ciudadanos del mundo… ¡Exacto! ¡Hablamos del socialismo asqueroso que hoy es defendido por los resentidos y frágiles!

De la Internacional Socialista hay mucho en internet. Googlearla es un dolor de cabeza garantizado para aquellos que amamos la vida, la propiedad privada y la libertad. Sin embargo, veo oportuno consultar sobre ella. Sólo con revisar su página web; podemos depurar la lista de esos partidos o movimientos políticos que parecen “buenos”, pero que obviamente son liberticidas maquillados.

¿Pero qué tiene que ver la Internacional Socialista con el Partido Liberal Colombiano? Se preguntarán ustedes, y yo, con el mayor de los gustos les responderé a continuación. ¿Me creerían si les digo que por allá en 1999, el Partido Liberal Colombianole ganó el cupo en la Internacional Socialista al M-19? La respuesta es sí, y creo que con la presencia del M-19 y el pulso de los antes mencionados; ya sabemos de qué se trata el asunto.

¿Qué representa la Internacional Socialista para el hoy y el futuro del Partido?

Básicamente, la Internacional Socialista es la cara vergonzante del socialismo. Ellos en sus estatutos apelan al colectivismo, a la “justicia social” y al adoctrinamiento mundial de sus ideas. En otras palabras, la Internacional Socialista es un enemigo camuflajeado en nuestro país, que logró colarse con el Caballo de Troya llamado Partido Liberal. Y sí, esto no es de ahora, pero hoy precisamente cuando el resentimiento está en todos lados y la fragilidad se ha apoderado de la humanidad, la Internación Socialista deja de lado su socialdemocracia y se posiciona fuertemente en el socialismo que ya sabemos en que termina.

En la actualidad, el Partido Liberal Colombiano abandera la representación de esos ideales fallidos, pero esta vez no con políticos habidos de verbo y de carisma, como pasaba en años atrás, en los 80’s, sino con zánganos repulsivos que no llegan a ser trascendentales en la palestra pública. Con los años, y como era de esperarse, el Partido Liberal perdió fuerza y hoy sólo es un aliado fugaz del gobierno de turno. Lamentable que un gigante de la historia colombiana se vea reducido a eso, a ser el escudero del postor que llegue y le ofrezca cualquier cosita –como un trabajo a Simón, el heredero del eterno Gaviria–.

Hace unas semanas, se conoció una foto de un miembro “fuerte” del Partido Liberal reunido con Rodrigo Londoño, líder del Partido FARC y otros más ¡Y ojo! no digo que eso esté prohibido o que hagan algo ilícito; lo que si sugiero es que con ese encuentro y otras perlas más que han soltados los “liberales”, ese adagio popular que dice algo como “los burros viejos se buscan pa´ rascarse”, se convierte en una verdad del tamaño del sol.

CONCLUSIÓN

Mi conclusión es dolorosa, sencilla y sumamente predecible…

El Partido Liberal Colombiano en estos días no es liberal: porque quiere un Estado más grande y más invasivo. Tampoco es colombiano: porque se limita a atender lineamientos que vienen de afuera. Y es la evidencia irrefutable de la caída de un gigante, gigante que hoy se reduce a acomodarse en el árbol que más sombrita le dé.

SergioTorres
SergioTorres

Padre, Hijo, esposo, hermano y amigo. Estudiante de derecho (9 semestre), orientador laboral, columnista en medios de comunicación alternativos y fiel defensor de las ideas que considero correctas.

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